1.12.16

El cuerpo desnudo es mi rostro













 

 

 

 


 





 






 


 




 



 










"El cuerpo es el trabajo"es una serie de autorretratos tomados durante siete años. Me propuse fotografiar desnudos honesto y dinámico y empecé por usarme como modelo, primero porque siempre estaba disponible, y luego porque me di cuenta de que algo interesante estaba sucediendo. Yo me empujaba más allá de lo que haría con otros modelos, y al dispararme a mí misma, las imágenes a su vez, se convirtían en una autobiografía visual. 

Las imágenes se toman muy espontáneamente. Aparezco con mi cámara y simplemente reacciono al espacio y su contenido. Es como si estuviera grabando una conversación secreta entre yo y la ubicación. Porque estoy sola, a menudo en lugares bastante misteriosos, y la atmósfera y mi estado de ánimo es muy crudo, satura las imágenes. (...)

Además de mostrar el viaje físico de mi cuerpo con el tiempo, también revelan uno emocional. Cada cuadro retrata con franqueza un momento, como marcas en el calendario de mi vida. No es la tediosa desesperación del trabajo temporal en la ciudad desnuda, en una mesa de reuniones; Soy una bola de emoción en una silla amarilla, es mi compromiso"


"A Body of Work es un proyecto de la fotógrafa Polly Penrose. Su serie, de 7 años de duración (hasta ahora), consiste en hermosos autorretratos, en los que la fotógrafa está desnuda y se sitúa en poses extrañas y retorcidas. Su intención era mostrar su lado fuerte y creativo a través de un conjunto de imágenes espontáneas que le captaran interactuando con el espacio, los objetos y el ambiente, según su humor y estado del ánimo.
Penrose seguirá fotografiandose hasta que no sea capaz de realizar el menor movimiento, como bromea ella misma. Quiere seguir explorando su cuerpo con cada foto que toma y verlo envejecer y cambiar con el tiempo."             (Cultura Inquieta)

25.11.16

Los usos de la calle...






















































"Desde hace 17 años, he estado fotografiando en las calles de Nueva York casi a diario. Después de todo este tiempo, sigo fascinado por la vida en las aceras de Nueva York. Cuando fotografío, trato de expresar la ironía, el humor o el misterio que encuentro en la ciudad más compleja del mundo.

 Su método de trabajo es un tanto curioso, dispara su Leica sin parar y sin pensar mucho, compulsivamente (15 o 20 carretes durante un solo paseo) y luego revisa sus miles de fotogramas tranquilamente antes de revelar."               (Cada día un fotógrafo)