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8.2.15

Nieve... entre olas















(1) Javier Etxezarreta (EFE), y (2) y (3) La nieve llega a la playa de La Concha en San Sebastián. (4) Paisaje helado en Roncesvalles. Álvaro Barrientos; (5) La nieve cubre el claustro del monasterio de Roncesvalles. Álvaro Barrientos; (6) Un grupo de jóvenes pasean por la N-718 en el alto de Urbasa. Jesús Diges (EFE); (7) Una calle nevada de Reinosa (Cantabria). JUAN CARLOS GARCÍA (EFE); (8) El homenaje a Gregorio Ordóñez, dirigente del PP asesinado por ETA hace 20 años, ha tendido lugar bajo una intensa nevada a la puerta del Parlamento Vasco. L. Rico; (9) Puppy, la escultura del perro diseñado por Jeff Koons que vigila la entrada al Museo Guggenheim Bilbao, bajo la nevada. LUIS TEJIDO (EFE); (10) Un hombre camina por la Plaza del Castillo de Pamplona. VILLAR LÓPEZ (EFE); (11) Camino nevado en el monte Igueldo de San Sebastián, al nivel del mar.; (12) Paisaje nevado en Poblet, Tarragona. Josep Lluis Sellart

28.12.11

La Navidad... aquella















Santos Yubero, la Navidad (El País, 28/12/2011)

(1) La lotería ha sido un clásico de la Navidad desde hace décadas. En esta foto de 1944 se puede ver un billete de aquellos tiempos, en el que se aprecia como el tamaño de las participaciones se ha ido reduciendo con el tiempo para que entren en las carteras.
(2) En 1952, plena posguerra, se seguían haciendo los dulces tradicionales de la Navidad, los roscones de Reyes que aún hoy siguen arrasando cada 5 de enero en las pastelerías. Esta foto es de la pastelería Alcoceba, en Puente de Vallecas.
(3) Estampas de deseos detrás de una lámina de cristal. Esta foto refleja a esos niños que ansiaban ver el salón de su casa repleto de regalos la mañana del 6 de enero. La foto es de 1959.
(4) La Plaza Mayor cambiaba de aspecto una vez más. Años después perdería los coches, y luego serían los árboles los que se despedirían de la meca castiza de la ciudad. Lo que permanece inmutable son los puestos de Navidad. Años tras año, diciembre vuelve a resucitar el lado provinciano de la ciudad.
(5) La plaza de Santa Ana lucía así en 1965. La ciudad comenzaba a engalanarse con bombillas blancas por Navidad, y el reclamo comercial de sus calles comenzaba a ser un grito que atraía a las mareas de de gente cargadas de bolsas.
(6) Este nacimiento en la parte trasera de un coche en las calles de Madrid se remonta a 1966. Después de aquella curiosa manera de poner el belén, fueron muchos los que se atrevieron a poner las figuras de cerámica en peceras, parques y todo tipo de sitios. Aún se ve algún nacimiento portátil en el maletero de un coche.
(7) El tamborilero del villancico en Madrid no llevaba zurrón ni tambor, sino una capa y un enorme pandero, herencia de las tradiciones aragonesas y leonesas. Santos Yubero capturó la imagen de este joven músico en las calles de Madrid en 1933;
(8) En 1933 las cestas de Navidad eran cestas de Navidad. El mimbre envolvía los preciados víveres que debían convertir cada comida de las fiestas en un fastuoso banquete. El único problema era el del pavo vivo;
(9) Casas, palmeras, palacios, personajes secundarios, matices de color y vestimenta... Los belenes son un mundo por crear y en la plaza de Santa Cruz en 1933 se exhibían los complementos ideales para hacer del belén una pequeña ciudad en miniatura.
(10) Otra versión de la Plaza Mayor, la de los bancos y las fuentes heladas, fue la que conocieron los madrileños que vivieron la nevada de 1944.
(11) Igual que los Reyes Magos hacen una visita especial a los hospitales españoles en la noche de la cabalgata, en 1944 también iban a ver a los niños que no podían salir de su cama para ver a Sus Majestades transitar por las calles de la capital. En la imagen, los Reyes reparten regalos a los niños del Auxilio Social.
(12) Es curioso comparar las fastuosas carrozas de la cabalgata de nuestros días con la imagen que nos muestra Santos Yubero. ¿Cómo hemos llegado del caballo al trono espacial en el que hoy día pasea el cortejo real? ¿Dónde quedaron las coronas de cartón?.
(13) Hay cosas que no cambian: la ilusión de la mañana de Reyes sigue siendo la misma, y hay juguetes, como el Scalextric, que siguen siendo un clásico bajo el árbol. Sí que es verdad que en 1969 el circuito eléctrico era toda una revelación: y si no, que se lo digan a la niña que está en la cabecera de la mesa.

18.11.11

Los pastores...









El trabajo de Alessandro Grassani, 'Migrantes medioambientales: la última ilusión', ha recibido el XV Premio Internacional de Fotografía Humanitaria Luis Valtueña (El País, 11/11/2011)

(1) Ederne Tuya arrastra una oveja muerta para poder enterrarla; (2) Marzo de 2001, provincia Arkhanga, Mongolia. La familia Ulziit Tsamba ha perdido 20 ovejas durante los últimos dos días por el fuerte frio; (3) Gambatatar Baatarch, de 28 años, antiguo pastor, con su hijo. Baatarch decidió trasladarse a la ciudad después de que murieran sus 300 ovejas. Vivía con su esposa, que lo abandonó cansada de una vida tan dura y miserable. Se quedó solo a cargo de su hijo, que sufre de una enfermedad mental y es incapaz de mover su cuerpo; (4) y (5) Erdene Tuya posa con su hijo Tuvchinj, de tres años. El pequeño abraza a una oveja durante la noche para hacer frente al fuerte frio; (6) Dyun Erdene, de 26 años de edad, antigua pastora, en el estrecho espacio que comparte con su familia; (7) Ulán Bator, marzo de 2011. Dyun Erdene, de 26 años de edad, antiguo pastor, se encuentra en el estrecho espacio que comparte con su familia (su padre 55 años de edad, también antiguo pastor, su madre, una hermana y su sobrino de 4 años de edad); (8) Vista de la barriada de Gher, en Ulan Bator. La mitad de la población en Mongolia vive en la capital, que cuenta con más de un millón de habitantes... El Distrito Gher se ha desarrollado sin ningún tipo de planificación urbana, carente de agua corriente y electricidad. La mayoría de sus nuevos habitantes son analfabetos y sin preparación para asumir cualquier ningún tipo de trabajo.